• 91 351 48 01 / 696 580 691

27 Nov

Mi hijo tiene 17 años y unas notas estupendas que le permiten acceder a becas en cualquier universidad de Europa. Quiere ser ingeniero, pero no ingeniero ingeniero, sino de esos ingenieros, como la mayoría, que lo que quieren es acabar trabajando en un banco. Es decir quiere ser jefe.

En Madrid hay dos escuelas de ingeniería estupendas, una pública y otra privada, y probablemente pueda acceder a cualquiera de ellas. Pero cuando estábamos planteándonos la pública o a la privada, resulta que le ofrecen una media beca en una universidad inglesa. O sea, ahora surge la verdadera duda, y lo nos estamos planteando es que estudie en Madrid o que estudie en el extranjero.

Habla inglés perfectamente y sus notas le permitirían estudiar en la mejor escuela de ingeniería de Europa y una de las mejores del mundo.

¿Qué coño hago?

Si estudia en Londres, vendrá con un inglés estupendo, con un título de la mejor universidad de Europa, pero…. se va fuera de casa de los 18 años a los 22, es decir la etapa más importante en su formación como adulto, y lo más probable es que acabe trabajando en el extranjero y … casándose en el extranjero.

– Papa, esta es mi novia.

– ¿Quién? ¿ la que está detrás de la china?

– No, no, la china.

Si estudia en Londres, estará perfectamente cualificado, puede que tenga un trabajo estupendo y muy bien remunerado… en Singapur. Pero no vendrá a comer a casa los domingos, ni podrá coger a su madre de la mano cuando esté enferma.

Cierto es que puede que estudie en el extranjero y tras trabajar unos años fuera, acabe trabajando en España, de igual manera que puede ocurrir que estudie en España y acabe trabajando en el extranjero. ¿Qué se yo? En todo caso, cualquier solución será buena y lo más importante es que mi hijo tenga una vida lo plena y alcance la mayor felicidad posible. Eso está claro. Estoy pensando en él, no en su madre y en mí.

Tengo dos amigos (bueno tengo alguno más, pero los otros no vienen al caso).

El primero trabaja en Madrid. Gana para vivir y mantener dignamente a su familia.

Tiene un chalet adosado en Majadahonda. Este jueves fue a ver a Faemino y Cansado con su pandilla de íntimos amigos a los que conoce desde la infancia, el viernes salió a cenar con sus amigos del cole, el sábado fue al Bernabeu a ver la debacle del Madrí y el domingo comió en casa de su madre.

El otro trabaja en Londres ganando un dineral (10 veces más que el anterior), tiene una pandilla de amigos nuevos con los va cogiendo confianza, su mujer (imaginaos que sea inglesa, o francesa, o belga…) es monísima y viste ropa de marca, vive en la típica casa adosada victoriana en Chelsea (junto a Mourinho), pero… no ve el sol, no ve a su madre, no se ríe a carcajadas con anécdotas de hace treinta años (porque no conoce a sus nuevos amigos desde hace tanto tiempo), ni se toma un pincho de tortilla o uno de ensaladilla, no va al funeral de los padres de sus amigos, ni sus hijos se relacionan con sus primos, tíos y abuelos.

Y ahora os planteo una pregunta:

¿Que preferís para vuestros hijos?

No me vale que me digas “lo mejor para ellos”, ya, coño, todos queremos lo mejor para ellos, pero ¿qué piensas que va a ser lo mejor?, o planteado de otra forma ¿Con cual de las dos opciones tiene más papeletas para ser feliz?

Pues eso, yo que coño sé.

Leave a Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies