El 10 de septiembre de 2025, el Congreso de los Diputados rechazó la propuesta del Gobierno para reducir la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales sin pérdida salarial.
La iniciativa, respaldada por el Ministerio de Trabajo y los sindicatos mayoritarios, fue bloqueada por los votos en contra del PP, Vox y Junts, quienes argumentaron que la medida podría generar incertidumbre económica y afectar negativamente a pequeñas empresas y autónomos.
Aunque la iniciativa es interesante para trabajadores/as, su implementación universal no resultaba viable para muchas pequeñas empresas y autónomos, que deben equilibrar la carga de trabajo con sus recursos limitados.
Ante este rechazo, el Ministerio de Trabajo ha anunciado que reforzará el control del registro horario como alternativa para reducir la jornada efectiva de trabajo. Esta medida permitirá controlar mejor las horas extra no remuneradas y mejorar la conciliación laboral y familiar sin necesidad de una reforma legislativa.
Además, el Gobierno estudia otras iniciativas para mejorar las condiciones laborales, como una posible subida del salario mínimo.

