VeriFactu vuelve a cambiar de fecha. Hacienda ha anunciado que las obligaciones pendientes de los sistemas informáticos de facturación se trasladarán a octubre de 2028, coincidiendo con el despliegue de la factura electrónica obligatoria para buena parte de empresas y profesionales.
Para autónomos, pymes y empresas, la noticia supone un alivio, ya que hay más tiempo para adaptar los programas de facturación, revisar procesos y evitar una carrera contrarreloj. Pero hay un matiz importante, el aplazamiento anunciado por Hacienda todavía tiene que plasmarse en la normativa publicada en el BOE. Mientras tanto, las fechas que figuran actualmente en la normativa son el 1 de enero de 2027 para determinados contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto de obligados.
¿Qué ha pasado con VeriFactu?
El conocido como VeriFactu forma parte de una reforma de los sistemas informáticos utilizados para facturar. Su objetivo es conseguir que los registros de facturación sean más seguros, trazables y difíciles de alterar, contribuyendo así a prevenir el fraude fiscal.
La normativa establece requisitos como la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación. Es decir, el sistema debe dejar constancia de lo que se factura y evitar que una factura pueda modificarse o eliminarse sin que quede registrado.
Aquí aparece una primera confusión habitual; VeriFactu y factura electrónica no son exactamente lo mismo.
VeriFactu se centra principalmente en cómo los sistemas informáticos generan y gestionan los registros de facturación. La factura electrónica obligatoria, por su parte, regula la emisión, recepción e intercambio de facturas electrónicas entre empresas y profesionales.
Son dos cambios diferentes, aunque Hacienda ha decidido acercar sus calendarios para intentar que empresas y autónomos no tengan que adaptar sus sistemas dos veces en un periodo muy corto.
¿Por qué se ha vuelto a retrasar?
El motivo principal anunciado por Hacienda es precisamente esa coordinación. La Administración considera conveniente hacer coincidir la implantación de las obligaciones pendientes de los sistemas informáticos de facturación con el calendario de la factura electrónica obligatoria. La intención es favorecer una mayor convergencia tanto desde el punto de vista técnico como normativo. La decisión llega después de meses de peticiones de asesores fiscales, organizaciones empresariales, autónomos y pymes que advertían del esfuerzo que podía suponer afrontar varios cambios tecnológicos en fechas muy próximas.
Además, Hacienda apunta a una futura convergencia con los cambios europeos relacionados con la digitalización del IVA y el intercambio digital de información. Por tanto, no estamos ante la desaparición de VeriFactu. Estamos ante un cambio de calendario.
¿Qué significa ahora para una empresa o un autónomo?
El nuevo horizonte anunciado para octubre de 2028 permite que una empresa pueda analizar con calma qué programa utiliza, qué necesita cambiar y qué solución tecnológica le permitirá afrontar no solo VeriFactu, sino también la factura electrónica y otros procesos de digitalización. Para un pequeño negocio, esto puede ser especialmente importante.
Imaginemos un autónomo que actualmente prepara sus facturas con un programa sencillo, guarda algunos documentos en carpetas y envía la información a su gestoría cada trimestre. El aplazamiento le permite evitar una migración precipitada, pero también le ofrece una oportunidad para ordenar todo ese proceso.
Lo mismo ocurre con una pyme. En lugar de limitarse a buscar un programa que “cumpla con VeriFactu”, puede plantearse una pregunta mucho más útil: ¿qué sistema de gestión de facturación necesito para los próximos años? Ahí está la verdadera oportunidad.
¿Tengo que hacer algo ya?
Aunque el calendario haya cambiado, no es recomendable interpretar el aplazamiento como “no hago nada hasta 2028”.
Utilizar el tiempo extra para elegir mejor puede ser una ventaja competitiva.
¿Y qué ocurre ahora?
Hacienda ha anunciado octubre de 2028 como nuevo horizonte para las obligaciones pendientes de VeriFactu, pero ese cambio todavía debe formalizarse normativamente. La Agencia Tributaria ya recoge en su página específica de Sistemas Informáticos de Facturación y VeriFactu la comunicación sobre la previsión de ampliación del plazo.
Por otro lado, la factura electrónica continúa avanzando por su propio camino. El BOE ya ha publicado la Orden HAC/1028/2026, que regula la solución pública de facturación electrónica y pone en marcha el calendario correspondiente a esta transformación. Es decir; el calendario de VeriFactu vuelve a cambiar, pero la transformación digital de la facturación no se detiene.
Para empresas y autónomos, la mejor estrategia no es correr ni quedarse parados. Es aprovechar este nuevo margen para revisar qué tienen, entender qué necesitarán y prepararse con tiempo.
