¿PROTEGER O MALEDUCAR?

3 octubre, 2014

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Pues sí, pues sí, los niños (y los padres) de hoy en día.

Ayer estuve hablando con otros padres sobre las horas de llegada (y recogida) de los niños. Como siempre había dos teorías y como siempre la buena es la del medio (si Suarez levantase la cabeza)

Teoría a): “Soy un padre buenísimo, mucho mejor que tú y tu eres un imprudente”

Desarrollo: Mis hijos (de 16 años) tienen que estar en casa a las 11, yo les voy a llevar y buscar donde sea, me cuentan todo lo que han hecho y en todo momento sé donde están.  Soy amigo de mis hijos,  me adoran y nunca me mienten (que risa tía Felisa)

Ejemplo: El otro día fueron a las fiestas de San Agustín de Guadalix y los padres de la pandilla de mi hijo nos organizamos para ir a cenar allí, les llevamos, cenamos nosotros mientras ellos estaban en las fiestas, y a las 12 (ese día les dejamos una hora más) cada padre recogió a su hijo y no fuimos a casa. Incluso algún padre le dijo a su hijo si quería que su amigo durmiera en casa y tras mucha insistencia, le convenció, o sea que algún niño durmió en casa de otro (¡¡ fíjate si les damos libertad¡¡¡). A ese niño, le fue a buscar su padre al día siguiente.

Teoría b): “Mi hijo tiene que aprender a buscarse la vida y yo voy a hacer con mi hijo lo que hacían mis padres conmigo”

Ejemplo: Este sábado mi hijo me dijo que iba a salir y que a qué hora tenía que volver, le dije que a las 2 y  me pidió que fuera más tarde porque iba a las fiestas de San Agustín de Guadalix. Le dejé más tarde. No se cómo fue, ni cómo volvió, creo que en bus. Me dijo que al llegar a casa entró en mi cuarto a decir que había llegado, pero ni mi mujer ni yo le oímos.  Exactamente lo que hacía yo a su edad.

En el caso a), el padre se cree muy responsable, tiene a su hijo controlado, sabe que llega, donde está en cada momento y que vuelve a casa sano y salvo. Todo correcto. Muy bien. Ya, pero…. Ese niño, al que le hacen todo, no sabrá coger un autobús, no sabrá moverse por su ciudad,  acabará no pidiendo, sino exigiendo a sus padres y no valorará lo que hacen por él ya que siempre lo han hecho sin necesidad de que el niño lo pida, se volverá un tirano y   probablemente no hará nada por los demás, ya que no da importancia a lo que tiene porque nunca le ha costado conseguirlo.

En el caso b), al niño le puede pasar algo, puede perder el autobus, quedarse sin dinero,  o romperse una pierna, es verdad, pero eso no le va a pasar (a ti no te pasaba) y si le pasa, sabrá buscarse la vida para solucionarlo.  Y si se rompe una pierna, prefiero que llegue a casa escayolado a que me llame para que le acompañe al médico para que le escayolen. Prefiero que aprenda a buscarse la vida y que ante cualquier problema no llame a Papa para que se lo solucione, sino que tenga capacidad de solucionárselo él. Que le pasen cosas, coño.

Eso lo ves en las colas de la secretaría de la facultad, hay dos tipos de personas: padres tipo a) (van los padres a presentar las solicitudes para el niño) e hijos tipo b) (van los niños, no los padres).

Por cierto. Mi mujer es de la opción a), y yo, como habréis podido deducir,  de la b).

Anécdota real que me acaba de pasar mientras escribía esto: Un abogado me dice que le acaba de llegar un curriculum de un licenciado en Derecho cuyas prácticas en inglés las hizo en (no os lo vais a creer)  Calgary y Honolulu. Que cachondo – ha dicho-  las prácticas las hizo esquiando y en la playa.  Seguro que los padres (que eran de los que llevaban al niño a las fiestas de San Agustín de Guadalix), querían que el niño aprendiese inglés y cuando se le propusieron al niño, éste (sin dejar de jugar a la Play) les dijo: vale, voy pero a un sitio divertido, y los padres le encontraron un sitio esquiando y otro en la playa. Y esos padres (tipo a)) se pusieron muy contentos porque el niño les había dejado que lo mandaran a estudiar inglés.

Niños, no os dejéis maleducar por vuestro padres (padres, no maleduquéis a vuestro hijos), en la vida, es importantísimo saber  idiomas y tener buenas notas, pero es fundamental  tener capacidad para enfrentaros a las situaciones que se os van a presentar (no siempre van a estar Papá y Mamá). Tenéis que saber resolver vuestros problemas, y si además, os ofrecéis voluntarios para resolver problemas de los demás, no vais a tener problema en encontrar empleo, en conservarlo o en ascender.

Ya llevo 800 palabras, en el siguiente, más sobre esto.

Padres tipo a), id a ver qué hacen vuestros niños.

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